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Artículo técnico

Corona de zirconio vs metal-cerámica: criterios para la clínica

Cómo elegir entre zirconio y metal-cerámica según la posición, el espacio disponible, la estética exigida y el tipo de preparación o pilar.

Corona de zirconio monolítica con caracterización sobre fondo grafito

Dos soluciones consolidadas, indicaciones distintas

La metal-cerámica sigue siendo una solución de referencia por su comportamiento conocido y su tolerancia a situaciones protésicas complejas. El zirconio se ha consolidado por su ausencia de metal, su integración estética y su flujo completamente digital.

La decisión no es una cuestión de moda de materiales, sino de contexto: posición en la arcada, espacio disponible, color del sustrato, tipo de antagonista, extensión de la restauración y expectativa estética del caso.

En el laboratorio partimos de esos datos para proponer el material y el tipo de acabado, monolítico o estratificado, que mejor responde a cada situación.

Espesores y preparación

La metal-cerámica necesita alojar la estructura metálica más el recubrimiento cerámico, lo que condiciona la reducción necesaria, sobre todo en zonas donde interesa reproducir translucidez.

El zirconio permite trabajar con espesores más contenidos en su versión monolítica, lo que resulta útil cuando la reducción disponible es limitada o cuando se quiere ser conservador con el remanente dentario.

En ambos casos, una preparación con márgenes definidos, ángulos redondeados y reducción homogénea es lo que permite un ajuste predecible. Los problemas de ajuste rara vez son un problema de material: casi siempre vienen de la lectura de los márgenes.

Estética: monolítico o estratificado

En sectores posteriores el zirconio monolítico con caracterización superficial responde bien y aporta un acabado resistente y homogéneo.

En sector anterior, cuando la exigencia estética es alta, la estratificación cerámica sobre estructura de zirconio permite un control más fino de translucidez, valor y matices incisales.

La metal-cerámica sigue siendo una opción sólida cuando el sustrato está muy discrómico o hay un pilar metálico que conviene enmascarar, gracias al efecto opaco de la estructura.

Restauraciones amplias y sobre implantes

En puentes de mayor extensión la rigidez de la estructura y el diseño de los conectores son determinantes. La metal-cerámica ofrece un comportamiento muy contrastado; el zirconio exige dimensionar correctamente conectores y espesores.

Sobre implantes, el zirconio permite resolver coronas y estructuras atornilladas con un flujo digital completo, y en arcada completa se integra en sistemas de dos piezas junto a una barra primaria de titanio mecanizado.

En todos los casos, el espacio protésico y el acceso higiénico se planifican antes de diseñar, no después.

Cementado y mantenimiento

El zirconio requiere un protocolo de acondicionamiento y cementado específico; conviene acordar con el laboratorio el tipo de acabado y de tratamiento de la superficie interna según el cemento previsto en la clínica.

En restauraciones atornilladas, el mantenimiento se simplifica al poder desmontar la prótesis para revisión. En cementadas, el diseño de márgenes y perfiles de emergencia condiciona el control de la higiene.

El pulido del antagonista y el control de las interferencias oclusales forman parte del mantenimiento en ambas soluciones.

Qué necesitamos de la clínica para decidir

Escaneado o impresión con márgenes legibles, registro del color con referencia del sustrato o del pilar, información del antagonista y del tipo de oclusión, y la expectativa estética del caso.

Con esa información proponemos material, tipo de acabado y espesores, y acordamos las pruebas intermedias necesarias antes del acabado definitivo.

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