Dos soluciones consolidadas, indicaciones distintas
La metal-cerámica sigue siendo una solución de referencia por su comportamiento conocido y su tolerancia a situaciones protésicas complejas. El zirconio se ha consolidado por su ausencia de metal, su integración estética y su flujo completamente digital.
La decisión no es una cuestión de moda de materiales, sino de contexto: posición en la arcada, espacio disponible, color del sustrato, tipo de antagonista, extensión de la restauración y expectativa estética del caso.
En el laboratorio partimos de esos datos para proponer el material y el tipo de acabado, monolítico o estratificado, que mejor responde a cada situación.
